1ER EQUINOCCIO 2026
Este es el momento, caminantes.
Karla Fuentes
3/21/20264 min read


LA VOZ.
Hoy es Equinoccio, ese momento planetario del que ya hablamos, donde luz y sombra están en eje en la Tierra para todos.
Al amanecer no sabía que lo que sucedería era escribir, hablar y dar espacios para la voz: Como resonancia, más allá del lenguaje.
Pero me dejo fluir. Simplemente estoy abierta y dispuesta a la vida paso a paso. Así que he comenzado a hablar.
LOS ANTIGUOS.
Muchos de esos "antiguos", somos nosotros mismos en la antigüedad.
La mayoría de personas con una consciencia del Soy -lo que muchos llaman Yo Superior- o una consciencia más amplia, han dejado su conocimiento escrito en simbolismos y tradiciones sagradas.
Por dos razones:
Una porque las únicas dos cosas que podemos hacer para colaborar en el proceso del despertar de esa consciencia universal, planetaria, dimensional (no hablo de la social), es:
Acompañar y Recordar.
Recordar significa resguardar la información para que se ordene internamente en el camino evolutivo humano mientras cambiamos de territorios, formas, de nombres, contextos, de padres o familia entera, es decir, de cuerpos, para vivir esta realidad.
La mayoría de los guardianes de esta información suelen sentirse desfasados de lo mundano, porque la humanidad, al desconectarse de su propio poder, creó sistemas que no los sostienen.
Ahora es otro momento humano.
La mayoría de los iluminados no comparten su conocimiento abiertamente porque no todos los oídos están preparados, es verdad, pero ese no es el problema real, pues las piezas se arman de a poco, los puntos se conectan caminando hacia el origen y mirando hacia adelante... y siempre terminan de encajar en algún momento de la evolución... el verdadero problema es lo que esto ocasiona en otros, porque regularmente terminan atacándolos.
Por esto lo hacen con cuidado pero...
NO ESTAMOS SOLOS.
Y los seres que nos acompañan desde otra forma, que no son formas de esta dimensión, hablan a través de nosotros por dos razones: una porque no pueden intervenir directamente, es como intentar abrir una flor antes de tiempo o encender un foco con 1,000 voltios cuando solo soporta cien, sería absurdo y, por otro lado, porque no tienen otra manera de “entrar” si no es con una puerta (o portal) abierto. El que conforma la voluntad, el amor, la sabiduría, la vibración, el sonido y la luz.
Seguir siendo ese portal ha sido la búsqueda profunda de la humanidad. Y también el legado que ha dejado como semillas para cuando fuera el momento de germinar.
Este es ese momento.
Personalmente, escribo casi “sin mi permiso”, porque Karla tiene miedo, mi Yo siente miedo en las células, en el cuerpo, en el sistema de redes nerviosas y ADN que recuerda el sufrimiento de haber tenido que trascender el cuerpo físico por hacerlo. Pero también sé que esta vez es diferente.
YO.
Hace unos días hablé "públicamente" por primera vez, al menos de esta forma. Fue en una entrevista con alguien que ha creado un espacio para compartir perspectivas de vida y lo que le pasa, digamos, "mirando las estrellas".
Esa es la primera vez que he hablado públicamente de mi historia (al menos con la precaución de un adulto más o menos coherente con el contexto, y no la inocencia de una niña) y un poco -muy poco-, de mis recuerdos. Esa fue el inicio de mi voz “pública”, pero esta vez con intención concreta.
La intención es tender un puente para todos aquellos que ya sienten un llamado a reordenar sus prioridades y procesos, para ir creando una nueva humanidad. Y lo hago porque es la parte que me corresponde.
He creado espacio para ellos también, para nosotros. Y hoy ha nacido.
LOS QUE RECUERDAN.
Y los que están por recordar. Somos humanos. No somos personas dirigiendo religiones, ni extraterrestres.
Y somos muchos.
Y también estamos entendiendo cómo construir, porque no tenemos respuestas, pero tenemos otras cosas y preguntas nuevas.
Preguntas que ayuden a abrir caminos a quienes creen que ya encontraron, y desde ahí, muchas veces siguen intentando controlar a otros. Consciente o inconscientemente.
Hemos perdido a muchos en el camino y muchos se han perdido a sí mismos, según qué contextos.
Hoy estoy llamada es escribir, a hablar, a construir y a tender puentes. A hacer la parte que me corresponde.
Uno, una, en ese punto, no puede negar su esencia, aunque la decisión del libre albedrío siempre está en las manos.
La realidad para muchos es que no hacer, está ligado con no poder Ser.
Y muchos más que nunca, están aprendiendo a Ser quien Es.
LA LABOR.
El trabajo que muchos hacemos en silencio hoy debe tener ya voz. Pero también debe ordenarse.
Y eso no se hace definiendo una verdad para otros, sino tendiendo puentes.
Haciendo las siguientes dos cosas:
Sostieniendo la Red. Esto significa aprendiendo a acompañarnos en la transición colectiva y haciendo lo que nos corresponde.
Creando estructuras para que eso que ya despierta adentro en muchos, pueda tener espacios físicos. Esto significa comenzar a crear las construcciones de la nueva era humana, para activar desde dentro, la Gran Red.
Porque este es un plan de todos, aunque muchos lo hayan olvidado, así tenía que ser.
Y solo podemos trascender si lo hacemos juntos.
Porque nosotros lo hacemos cuando lo hace el planeta, desde su propia red invisible de consciencia, y esa es la red que nosotros, humanos -como pequeñas neuronas-, hacemos consciente a su vez.
No hay otra manera.
Y este es el momento.
No hay nada que no quepa y no hay nada de ti que haya que esconder demasiado ya. Estamos juntos en esto.
Y estamos creando también espacios para darnos estructura y dársela a lo nuevo.
Recuerda, no estamos solos.
Un abrazo con toda mi humanidad jaja y este café que tengo al lado esta noche de luces del primer Equinoccio de 2026.
Gracias siempre por estar ahí, donde estés.
Karla.
