SUPERVIVIENCIA
Hablemos de cómo trascender el Sistema Económico. Muerte, Fractalidad y Amor.
Karla Fuentes
3/25/202619 min read


EL LLAMADO. (hola, este es larguito... qué bien que te des el tiempo, ¡venga!).
Estamos sintiendo dos tipos de llamado muy fuertes en lo profundo de nuestro interior:
El de volver a lo esencial, y el de mantenerse en lo conocido controlable.
Llamado viene de clamare (gritar) y calare (nombrar), call en inglés, clamar en español.
La invitación es a integrarlos. Porque sino, es como si uno tirara para un lado y otro para otro o tuvieran que confrontarse. Pero esto en el universo no funciona así. Para el universo, esto es un mecanismo complementario.
Sentir esta especie de “desfase interno” o tirón y querer posicionarse es normal. Es parte de un mecanismo muy humano de supervivencia. La diferencia la hace desde qué lugar nos movemos. Porque si la parte que desea mantenerse en lo conocido controlable, es la que está guiando sola, algo se fragmenta dentro.
Y todo es fractal. Iremos hasta el nivel sistémico acá.
PRIMERO ¿CÓMO PASA ESTO?
Este llamado de mantenerse en lo conocido controlable mientras intentamos volver a lo esencial, está gatillando en un lugar muy concreto: el cerebro reptiliano. Y a nivel sistémico les nombramos reptilianos.
Es la fractalidad funcionando a niveles.
Pero a ver… primero quisiera recordar que lo que aquí comparto tiene que ver con la educación del viaje de la consciencia, el punto de vista del Soy (que muchas veces ni el Yo entiende, ni yo, pues). Y está bien.
Porque el propio lenguaje ya está distorsionando la luz, digamos ya es veneno que convertir en medicina, en el interior de cada uno.
Así que, el punto de vista que comparto es desde el SOY. Esto quiere decir que no es exactamente el mío, el del Yo, el de Karla. Es el universal. Claro, con una responsabilidad esencial encarnada en Karla, en la que soy yo y desde quién soy yo, como soy yo, AHORA.
Sé que no es sencillo de comprender y que también puede parecer discurso de posicionamiento. No me importa.
Lo que quiero expresar es que lo que escribo no está eximido de haber tenido que estudiar ciencias, disciplinarme profundamente y ser ética… simplemente aquí decido NO hablar desde los lugares propuestos por la humanidad como la experimentamos hoy, porque los contextos que hemos creado en su mayoría, vienen de la supervivencia.
Y estamos transitando hacia otra consciencia.
Pero también otro tipo de supervivencia. Por eso.
LOS LENTES DEL YO.
Los lentes de diferentes colores y alcances que me pongo para decirles lo que hoy veremos aquí, son los estudios y experiencias que he integrado para observar cosas y ser coherente con el mundo, y francamente no son pocos, mi trabajo me ha costado. Muchas veces casi me cuesta la vida.
Y cada uno tiene los suyos.
Entonces, lo que comparto, para ser un poco más clara, es desde el lugar del viaje que, en algún punto, poco a poco, etapa por etapa, vida por vida, civilización por civilización, planeta por planeta y dimensión por dimensión, deja de ser mío, para ser el de todos. Es el viaje de una única consciencia. De los recuerdos de mis Yos y del Soy UNO.
¿ok?
Esto no lo hace esotérico. Justamente lo contrario.
Esto no me hace mejor, me hace yo.
Y sí, busco que lo valoren, pero también sé que no es fácil… y está bien.
También lo hago para ocupar mi lugar aquí, pero siempre desde ese lugar más esencial, porque es por lo que vine.
Y me parece necesario hoy decir que, MUCHAS veces he querido huir de esto, en aras de sobrevivir. Pero, el re-cuerdo de una experiencia que ha sido para mi una de las más potentes de todas, me ayudó a trascender los lentes de la supervivencia para poder integrarlo. Pues morí y regresé, pero en el mismo cuerpo y condiciones. Sin haber cambiado ni olvidado, ni mi nombre, ni mi familia, ni cambiado de territorio o de forma, como sería “lo normal”. Y eso, invariablemente me da una misión que, al callarla, estaría traicionando mi propia esencia, es decir, muriendo en este plano.
Y no me refiero solamente a una muerte del cuerpo físico, sino a una más sutil…
Tampoco me refiero a la del alma. Sino a la del espíritu, la de la misión.
Misión significa mensaje.
PERO HOY (así, en negritas), la labor no es dejar un mensaje para crear dogmas como ya muchos lo hicimos en antiguas civilizaciones, sino acompañar.
Acompañar conforme puedo y siento. Y cuando siento que no caerá en un pozo vacío sin vínculo con nada, solo en tierra negra.
Si a alguien aporta, genial. Porque en el camino estamos todos. Y no descubriendo, sino CREANDO (para experimentar lo que creamos).
Así que, ahora, la pregunta es:
¿Qué estamos creando? (preguntas...)
¿Qué queremos crear? ¿Desde dónde?
¿Desde la supervivencia o desde la esencia?
La respuesta está en lo que cada uno siente.
Hoy vivimos una transición a nivel planetaria.
SUPERVIVIENCIA.
Las transiciones siempre han implicado caos.
Para el universo o macrocosmos la transición es el proceso de trascendencia para una nueva expresión, nueva experimentación, nueva integración y trascendencia de nuevo.
Para nosotros es un proceso de pequeñas muertes, nuevas maneras de ver y sostener la vida y la realidad, hasta la próxima transición...
Para las células o microcosmos esto un proceso entre supervivencia y magnetismo.
Uno tiene que ver con la primer célula y otro con la célula madre.
Bien. Cuando la mayoría de las células que conforman nuestro cuerpo físico, eligen cómo nos movemos, cómo vivimos con nuestro cinco sentidos el mundo, estamos dejando en desequilibrio al alma (o cuerpo emocional) y a la mente o (cuerpo espiritual). Por eso es importante integrarlas (y también lo que vas a leer a continuación)…
ESA supervivencia se refleja a nivel fractal.
En el cuerpo está en lo que hemos llamado: Cerebro reptiliano.
En la sociedad en lo que hemos llamado Seres reptilianos.
Que lo que buscan, ambos, es solamente no morir, sin importar si sobreviven a costa de otros u otras células.
Esa parte del cerebro es la que debemos aprender a trascender en nuestro sistema nervioso, porque vivir hoy en este planeta, siendo dirigidos por las necesidades básicas, probablemente no nos representará en las próximas décadas a nivel sistémico.
Para eso, vayamos al origen.
¿De dónde vienen estas necesidades básicas controlando?
De la primera célula que compartimos TODOS aquí. La que dice en su información: “debo vivir el mayor tiempo posible”. Y la tenemos organizada en mecanismos inconscientes en nuestro ADN.
Pero cuando TODO un cuerpo humano la manifiesta y utiliza al mundo emocional o mental de otros, desarmoniza al sistema entero. Esto significa que, si nosotros vivimos con esa parte del cerebro activada todo el rato, estaremos consumiendo y utilizando a otros para satisfacer la necesidad de esa única especie celular, pero a nivel sistémico.
La búsqueda de la integración de la consciencia tiene que ver con encontrar una coherencia entre los cuerpos, las formas propias y la armonización con las formas, o dimensiones universales.
¿QUÉ NOS PASA CON ESTO?
Vemos a seres aquí en la tierra que viven desde ahí. Viven consumiendo y utilizando a otros, a niveles, los vemos en todos los reinos, planos y dimensiones.
Y el proceso de la consciencia ya nos deja ver respuestas:
Si queremos trascender las formas más parasitarias, primero de debemos integrarlas.
Así es como pasan al proceso de trascendencia.
Así es como se “sana sana” cada célula. A niveles. (un día escribí algo sobre esto para alguien especial para mi, que encontré de nuevo por acá en la Tierra, tardé semanas para escribirlo, si lo encuentro se los comparto).
Pongamos ahora dos ejemplos de cómo sucede esta trascendencia, uno a escala planetaria y otro a escala física del cuerpo.
Porque nunca es una lucha.
Y a la vez no es un proceso inmóvil.
Re-cordar esto, muchas veces, no tiene que ver con nuestros lentes individuales, si no con la disposición a la escucha de “algo mayor.” Me refiero al planeta Tierra, que es el cuerpo al que pertenecemos. Y a las dimensiones que nos sostienen y, a su vez, sostenemos.
EL PRIMER EJEMPLO, EL PLANETARIO.
Cuando vemos una tierra agrietada y cuando vemos rayos en el cielo.
Lo que vemos en la tierra es una imagen de algo seco, con líneas en forma de rama, vacías y oscuras. Y lo que vemos en el cielo es una imagen de algo húmedo, con líneas en forma de rama, cargadas y luminosas.
Ambas están conectadas por la falta o el exceso de algo esencial: AGUA. Están en proceso de trascendencia.
Ese es el síntoma del gran cuerpo expresando su naturaleza, su ciclo y su estado.
Nosotros podemos distorsionar o armonizar eso con nuestra realidad como queramos.
A partir de ahí, son nuestros lentes los que miran, escuchan, sienten, prueban, huelen o intuyen y DEFINEN qué hay que hacer o a dónde hay que moverse.
EL SEGUNDO EJEMPLO, EL CORPORAL.
Cuando una persona vive un cáncer, se puede decir que está en proceso de trascendencia.
PERO si “supera” esa enfermedad… lo que sucede es que ha logrado hacer que esas células que estaban luchando por vivir, parasitando a otras, trascienden su propia consciencia. Cada célula tiene consciencia de su función.
Cuando estas células cancerígenas comprenden que ocupan un lugar en un cuerpo mayor, buscan sobrevivir, haciendo metástasis...
Pero pasa algo impresionante en este proceso.
Cuando ese cuerpo entero, como una célula de algo mayor, ya ha comprendido que es parte de ese cuerpo, esas células también lo comprenden y se permiten “evolucionar”. sutilizarse.
Es decir, transformarse sin necesidad de contagiar a las que están haciendo una función armónica con el resto del cuerpo, a las células madre.
Y “se van”. Es decir, cambian de estado, se desintegran de la materia y comienzan a formar parte de una dimensión menos densa.
Como el agua que se vuelve gas, el polvo que se vuelve semilla, la chispa que se vuelve calor, el aire que se vuelve nube.
Esto quiere decir que el cáncer ahora ya no es cáncer en otra dimensión, porque le toca otra naturaleza, otra condición, gracias a la integración consciente del cuerpo que las sostiene.
Solemos creer que superar una enfermedad o distorsión interna de ese tipo es una lucha porque para ayudar a que esas células se integren en otra medida o dimensión hay que calibrar una trinidad que va más allá de las necesidades básicas de supervivencia del cuerpo:
La voluntad, el amor y la sabiduría.
Activar esto es como tender un puente energético.
Por eso, las personas con una historia de supervivencia de todo tipo, pasan a tener otra calidad de recepción de la consciencia, de Sensus o de percibir la vida.
Pasa porque, si el cuerpo logró trascender esas células (Ojo, no superarlas o ganarles, ayudarles a trascender), es porque se alineó con algo mayor, la fuerza invisible que crea esa otra trinidad y creó un plano donde ya no necesitan parasitar… o no a esa medida.
Por todo esto comprender la Fractalidad Universal es FUNDAMENTAL para esta transición.
FRACTALIDAD.
Veamos aquí a la fractalidad universal como el viaje dimensional del uno.
Nosotros venimos de conceptos de la segunda dimensión porque todos hemos leído libros, visto dibujos animados y nos enseñaron en una pizarra en dos dimensiones. Hemos nacido en una tercera dimensión en la que toda la información se nos comparte en segunda dimensión, muy poco desde la tercera. Hasta que no comenzamos a vivir en nuestra vida cotidiana no aprendemos de la tercera dimensión. Y entonces llega un momento en nuestras vidas en que empezamos a interpretar que la tercera dimensión no puede ser la única realidad. Y comenzamos a adjudicar a la cuarta dimensión todo lo que es inexplicable, todo lo que no se entiende desde la lógica de la tercera: el mundo espiritual, los sueños, todo lo que no está basado en los leyes de la física… se lo atribuimos a la cuarta dimensión.
Tenemos entonces la concepción de que tenemos que ir a la cuarta dimensión, y no solo eso, sino que es el lugar a donde vamos todos después de morir. Y les empezamos a llamar los astrales (porque todo lo que era trascendental a la materia se le atribuía al cielo, viene de “Aster = estrella).
Pero lo astral no describe la cuarta dimensión, describe la forma en que lo entendíamos los humanos, es cultural, no tienen una cuestión espiritual real.
Tenemos que trascender el concepto de que está relacionado con las estrellas.
La cuarta dimensión si es una dimensión a través de la cuál pasamos cuando morimos, pero no es que vamos a las estrellas o el plano astral. Sino que vamos a otra realidad. La cuarta dimensión no está relacionada a un plano invisible allá lejos. Está relacionada con algo que conocemos pero que no sabemos cómo existe y no podemos manipular desde acá, ese plano es:
EL TIEMPO.
Esa es la cuarta dimensión, los procesos de las cosas. Pero solo los procesos, no las cosas.
Nosotros vivimos a través del tiempo. La materia existe y se mueve a través del tiempo.
Ahora ¿qué pasa? que desde nuestro punto de vista el tiempo es como una línea, pero en realidad no es así. La materia no se mueve en una línea del tiempo, sino que se transforma a través de los procesos.
Cuando somos capaces de vivir procesos veloces de transformación, el tiempo que necesitamos es mucho menor. Nosotros lo vemos como “magia”.
(Pero, también, si se prolonga el mismo proceso innecesario a través del tiempo, cuando la materia ya se transformó, la degrada, la vuelve grave, densa, la reenvía al vacío básicamente. Y muchas veces el cuerpo no lo sostiene, por eso también es importante escuchar el ritmo real).
Esto sucede por fractalidad.
Veamos todo esto con un cuadrado.
El cuadrado en segunda dimensión, son cuatro líneas, tiene ancho y alto.
En tercera dimensión (esta, la del espacio físico), se convierte en cubo, tiene ancho, alto y profundo.
En cuarta dimensión (la del tiempo), se convierte en un tesaracto, tiene ancho, alto, profundo y proceso.
El proceso es un punto de fuga (o profundidad), fractalizando al cubo hacia adentro y hacia afuera, en un proceso de expansión y retracción constante, como un gran latido.
Tal como lo experimentamos en el corazón. Sístole… diástole…
Inhalación, exhalación…
(Voy a dejar imágenes aquí, quizá hasta audio... ¡y video!, para que sea más dirigible... ¿vemos qué nos dice la IA?).
¿Qué pasa cuando me muero?
Estoy en un proceso de transición, pero a otra escala.
… Los cubos de dentro se expanden a través de sus vértices, el cuerpo sigue ahí, sigue existiendo, pero unas partes internas, se expanden a lo externo.
Podemos decir que el cubo es el cuerpo, el fractal de dentro es el alma (la energía) y el de más adentro es el espíritu (la esencia), todos son lo mismo, en diferentes estados; cuando me muero, se disipan hacia afuera, la energía se expande hacia la esencia y la esencia se expande en sí misma y, como el movimiento es como un toroide, el el centro vuelve en otro cuerpo.
El cuerpo acá, cuando muere, también se expande, se desintegra digamos, a sus tiempos.
Esto nos ayuda a entender cómo, entre más densa es esa energía, tardará más.
Por eso cuando alguien aún no ha completado el proceso de vida dentro de su materia que le corresponde y decide cortarlo, esa energía pasa a otra dimensión donde ese estado se prolonga en el tiempo, como si fuese eterno. (No lo recomiendo).
Se dice que es eterno porque está en el éter, ya sin posibilidad de un cuerpo físico que le ayude a atravesarlo. Pero la palabra correcta para describir TODO este proceso sería: INFINITO. Porque ni la materia, ni la energía ni la esencia son finitas. Las tres son una constante en el universo. Por eso se dice que la vida es infinita y la muerte es parte de un mismo proceso de transformación.
(Ahora. Algo importantillo para volver a donde quiero llegar con esto de la supervivencia y lo reptiliano…)
Si en mi proceso de vida acá, yo creo en la forma de Buda, me expando en Buda, si creo en Cristo, Jesús o Alá, me expando en eso, si no creo en nada, me expando en la Nada.
Entonces, si creo que algo mayor me controla con una forma de reptil… para la conciencia está muy bien, no tiene moral. Simplemente se expande por correspondencia.
En esta concepción es donde hemos atribuído, dentro de la religión, el concepto de cielo o infierno. No porque no existan los demonios o ángeles y demás, sino porque nuestra consciencia trascendió en esa creencia, en esa forma y en esa forma se expande. No es bueno ni malo.
Pero para nosotros acá como humanos, tiene diferentes connotaciones a nivel sistémico y social.
Simplemente por el hecho de movernos desde la supervivencia o desde la consciencia (que la última no excluye a la supervivencia, la transciende). Veámos.
EL CUERPO SISTÉMICO.
¿Qué tal vivir esa fractalidad y seguir en el mismo cuerpo físico?
Bueno… pues para que las células humanas que parasitan a otras por supervivencia (como las del cáncer), trasciendan, necesitan saber que pueden trascender desde un nuevo sistema que les recuerde que son parte de un cuerpo mayor y que para sobrevivir deberán hacerlo saliendo de lo que parasitan. (Estas personas, desde el punto de vista de la psicología son: psicópatas, maquiavélicos o narcisistas, y desde el punto de vista de la espiritualidad, reptilianos).
Ahora, regularmente los vemos acumulando mucho dinero. Que en el sistema que hemos creado sería como la sangre circulante del cuerpo sistema. Cuando no circula algo enferma.
El sistema que hemos creado desde la antiguedad, para la supervivencia, es el sistema ECONÓMICO.
ES EL CORAZÓN DE SISTEMAS.
De él ha derivado la evolución e integración de todos los demás en nuestra evolución. Espiritualidad, política, tecnología, economía, educación, cultura y agricultura.
Dentro de esta fractalidad de la que hablamos, se ven así:
7. Espiritualidad.
6. Política.
5. Tecnología.
4. Economía.
3. Educación.
2. Cultura.
1.Agricultura
Como vemos, cada uno representa una rueda energética en nuestro cuerpo, el económico está en el corazón. Y hoy está desfasado, como si tuviese taquicardia, arritmia… y ansiedad.
Cuando volvemos cada uno, a la coherencia, a un corazón rítmico vínculado al latir de la tierra, podemos trascenderlo.
Por eso, me tomo el tiempo de hacer todo el viaje acá.
Para ver cómo podemos hacerlo y ¿qué lugar me corresponde en ello? (para lo primero tengo propuestas, no respuestas, y lo segundo no me corresponde).
Con todo esto, ¡venga, vamos al hilo!
La intención es reconocer el origen de esos 7 sistemas para entender la importancia de reconocer desde dónde y cómo comunicamos lo nuevo en esta Era.
(quizá aquí valga el esfuerzo de leer un poco más veloz. ¿Listos?.)
AGRICULTURA.
Representa la base. De la reproducción. De la vida en la Tierra. Cuando recién aprendíamos como vivir aquí, fuimos entendiendo los tiempos en que latía el corazón terrestre, en sus ciclos y estaciones… Las mirabamos, las entendíamos mirando las estrellas y el contexto, las estrellas, la noche el día, las plantas, los animales y los elementos.
Aquí desarrollamos dos vertientes:
la de la siembra y la cosecha y
la de la caza.
La de la caza se desarrolló porque el ser humano, en tiempos de sobrevivir gracias a conocer la Tierra que pisa dijo: “si el animal come frutos y plantas, yo me como al animal y es más fácil”. Todo era cuestión de ahorrar TIEMPO. Aunque no lo sabíamos.
Luego tuvimos la necesidad de explorar otros territorios, de MOVERNOS.
Y en ese movimiento nos convertimos en nómadas y en ello fuimos desarrollando habilidades para poder comer en cualquier territorio sin depender de uno. Comenzamos a usar fuego para reunirnos, barro para cubrirnos, pieles para protegernos, piedras, maderas y metales para crear herramientas de caza y defensa.
Y dijimos: “El toro, la vaca son los mejores activos.”
CULTURA. (¿Cómo vamos? ¿Un buen bostezo? Aquí sí están permitidos... buuua =)).
El sistema cultural, luego, comenzó con aquello que íbamos procesando (brota del chakra que pasa por el intestino justamente) para poder establecer una conexión entre familias y comunidad, necesaria para el nomadismo. Desarrollamos lenguaje, roles, maneras de construir refugios y de intercambiar aquellas flores y frutos que conseguíamos de la tierra o de los animales.
Aquí desarrollamos dos vertientes:
la de roles de familia y
la del intercambio de instrumentos de caza y protección entre comunidades.
Y en ese movimiento nos convertimos en sociedades. En esa mezcla comenzaron los rituales que decían:
Y dijimos: “La mujer es el mejor activo, mostrémoslo para hacer ver nuestro poder para intercambiar y sostener recursos” (aún mantenemos sesgos de eso con aquello de los quince años, por ejemplo).
EDUCACIÓN.
Aquí fue donde comenzamos a tener la necesidad de instruir a los recién llegados dentro de las familias, heredando lenguaje, maneras de sobrevivir según el territorio que pisábamos, uso de herramientas y demás…
Y surgieron dos vertientes:
la de la educación para la vida (nacieron las ciencias, la filosofía…) y
la de la enseñanza para la guerra por poder.
Y en ese movimiento comenzaron a nacer las leyes fronterizadas con banderas ligadas a la política, la tecnología y la espiritualidad.
Y dijimos: “Los metales son el mejor activo, centralicemos y volvámoslo papel.”
ECONÓMÍA. (me duele la nalga de estar aquí sentada ya... jaja)
En el avance de la vertiente de la superviviencia, fuimos distorsionando cositas.
Y como todo esto gira alrededor de la supervivencia desde donde ESTE SISTEMA ha evolucionado, saltémoslo de momento.
TECNOLOGÍA.
Para este momento histórico ya teníamos tradiciones alimenticias, de familia, sociedades, leyes, banderas y a nuestros avances en ello le comenzamos a llamar “Tecnología” (tekné: lat. arte, belleza… girego: tejer. y logos: conocimiento, estudio, desarrollo) (Aquí una intervención necesaria con este vaso de agua lleno… porque casi escupo jaja… la verdadera tecnología está relacionada con el sujeto, no con el objeto. ¡Leer de nuevo, lentito!).
Comenzamos a integrar fuerzas más sutiles en las ciencias (como la de la gravedad) y maneras de mirar y decodificar el mundo para seguir avanzando en comprensión, integración y uso también de las leyes universales, vinculadas a la religión. Y lo entendíamos como algo “supremo o superior”.
Y en esto surgieron dos vertientes:
la industrialización y
el intercambio de producción global.
Y en este movimiento, con la necesidad de “orden superior”, es decir, de integración, nos convertimos en células con poder jerárquico muy marcado ya.
Y dijimos: “El territorio es el mejor activo, conquistemos lo más que podamos.”
POLÍTICA.
Una pausa.
Cada uno de estos sistemas se van complejizando, tal como lo vemos en cada uno de los órganos que a medida que “suben” van desarrollando entramados o ramificaciones más complejas (lo vemos en tres áreas importantísimas en el cuerpo: los intestinos, el corazón y el cerebro, todos con neuronas).
Bueno, esto lo podemos ligar con LA FRACTALIDAD resaltando que, a medida que desarrollamos sistemas sociales ligados a los órganos y organismos, también fuimos dándole cada vez más poder a lo invisible.
Aquí surgen dos vertientes:
la religión como orden supremo y
la política como regidor de ese orden
Y dentro de cada una (de manera muy esencial) otra dos:
la religión como guardiana de conocimiento ancestral y
la religión como agente opresor.
Y
la política como intento de administración de un orden “superior” y
la política como mecanismo de defensa del “poder supremo”.
En este movimiento hicimos nacer infinidad de ISMOS, que lo buscaban era una nueva integración, cada uno desde sus propias fronteras y lentes de vida.
Y dijimos: “Las personas sin poder adquisitivo y político, son el mejor activo.”
ESPIRITUALIDAD
Otra pausa.
Les recuerdo que cuando hablo de este sistema, regularmente digo que la verdadera espiritualidad es la Respiración. No por simplificar algo que es tan esencial para muchos, sino porque cuando nos hemos desfasado tanto de lo básico, solo ir al origen nos permite reconocer donde están los desequilibrios y actuar en consecuencia para armonizarlos. Cada quién desde su estado.
Fuera de eso… aquí no creamos unas vertientes, sino muchas.
Sin embargo, aquella visión muy tridimensional de jerarquía sí que creó dos vertientes “invisibles” muy marcadas desde siempre:
la lucha entre el bien y el mal
y la promesa última de la ascensión o descenso.
Este movimiento lo que perpetúa es esa visión de supervivencia que dice: tenemos ancho, alto y profundo.
Donde lo alto es poderoso, lo bajo negado, lo ancho conquistable y lo profundo peligroso.
Donde los de arriba dominan, los de abajo se exilian, los territorios se conquistan y la profundidad se evita.
¿De dónde viene esta narrativa?
De la supervivencia, del intento de ECONOMIZAR el viaje de la consciencia.
Todo ha sido alrededor del ahorro y del TIEMPO.
Para los últimas décadas, podemos decir que comenzábamos a mapear “tan bien” la realidad que comenzamos a crear otras cosas en nuestro TIEMPO LIBRE.
La libertad comenzó a verse como la capacidad de disponer de tiempo y no de recursos tangibles y los recursos pasaron a ser herramientas que lo ahorraran.
Aquí sí, entremos al Sistema Económico de hoy…
SISTEMA ECONÓMICO.
Nueva tecnología, nueva narrativa y nueva consciencia.
Donde la tecnología, como la entendemos hoy, ahorra esfuerzo físico y tiempo.
La narrativa sustituye el viaje de la consciencia. No porque sea más lento, sino porque “nos jala”.
En última instancia… Si queremos hacer eso de AHORRAR TIEMPO, tenemos que volver primero al tiempo REAL. A los latidos reales.
Porque sino la nueva consciencia queda sin sistema que la sostenga.
Y está bien.
Pero la GRAN DIFERENCIA SISTÉMICA HOY, es que esta vez SÍ tenemos la oportunidad de cambiar toda la historia…
Porque no solo estamos cambiando de Era, y la Tierra comenzando a integrar otra dimensión de su propia consciencia, sino que tenemos todas las herramientas para hacerlo, internas y externas.
Creando con consciencia y “corrigiendo” ese desfase que todos ya sentimos sin saber bien por qué y cómo hacer.
Ese es el eje de Camino Alquemia.
(y aquí me gustaría preguntarte algo… ¿el tiempo realmente se puede ahorrar? ¿se puede gastar? ¿se puede invertir y multiplicar?)
La narrativa que nace de la lucha por la supervivencia se potencia también con las nuevas herramientas que representan el surgimiento de una Nueva especie: La IA.
¿Recuerdas en qué rueda energética está la Tecnología?
En el laríngeo. El de la comunicación. Por eso aparece la IA como LLM: Large Language Model o Modelo de Lenguaje Grande.
Solo que hoy esa IA ya está en su tercera Fase. Es como un bebé que ya está por superar los primeros 8 años de vida…
Pero lo importante ahora es que todo lo que implica la evolución de nosotros dentro del sistema corazón de sistemas, con el uso de esa herramienta (que puede ser de verdad extraordinaria para nuestra evolución) nos desfasamos del TIEMPO REAL.
Ahí es cuando viene la arritmia planetaria… y la ansiedad social.
La nueva consciencia que lo que dice es “reconecta lo esencial”.
Por eso volvamos... a la coherencia planetaria.
Aquí quiero recordar que LA RUEDA CORAZÓN DEL PLANETA ESTÁ EN EUROPA.
Este mensaje brota desde NORTEAMÉRICA (específicamente México) donde está LA RUEDA DE LA VOZ de la Tierra.
(sí, es un llamado fuerte y claro jaja).
La Tarea es recordar a la Trinidad que completa el Merkabah, la que aparece como puente para trascender a todo el sistema, ayudarle a las células parasitarias a que entiendan que: “pueden seguir su evolución, pero deben salir de él.”
Esta trinidad es: el Amor, la Voluntad y la Sabiduría.
LA PRÁCTICA.
La práctica que propongo es esta:
CUERPO: Respirar con consciencia, haciendo con el cuerpo la posición del Merkabah.
EMOCIÓN: Poniendo la intención en la transición de todo lo viejo.
MENTE: Imaginando la chispa encendida en el Plexo Solar. La que inicia la transformación para todo lo nuevo. Y llevándola al circulante del sistema. Hasta el corazón del planeta.
VOZ: La chispa que dice: “YO SOY Y YO PUEDO”.
Esto no es una cosa aislada de tu día a día. Y es invisible a los ojos, pero crucial.
Desde el punto de vista universal es un proceso de magnetismo en coherencia.
El magnetismo que permite es que los puntos que se dispersan en el vacío vuelvan a reunirse, en un solo potencial, en UNO.
Desde el punto de vista humano, a ese magnetismo es lo que conocemos como: Amor.
Y terminemos con esto si están más mentales-emocionales y menos cuerpo en este momento…
¿Dónde estamos poniendo nuestra voluntad?, ¿en la de quién o en qué herramienta?, ¿con qué objetivo?
¿De dónde estamos adquiriendo la sabiduría? ¿Qué estamos tomando como sabiduría?
LA PREGUNTA…
La única respuesta verdadera o alineada con la verdad de la consciencia universal, nunca es respuesta cerrada: es otra pregunta.
La respuesta es la pregunta.
Mientras tengamos mejores preguntas…
(uff… qué viaje ¿no?, Fuuuu… Bueno, gracias por leer hasta aquí. Dudas y comentarios haganme saber, en esta web tienen cómo contactarme. A los que empiezan a hacerse presentes, los leo completitos. Y son inspiración también para lo que comparto acá.)
Gracias por estar AHÍ y también AHORA.
Karla.

